Definir la identidad de tu empresa

Definir la identidad de tu empresa (Parte III)

Hoy veremos la última parte de la pequeña guía para definir la identidad de tu empresa (aquí tienes la parte I y aquí la II)

3. Elige el tono y el mensaje de tu negocio

Uno de los errores más importantes que puedes cometer a la hora de definir la identidad de tu empresa es no prestar atención al tono de los mensajes que vas a enviar. El mensaje será la personalidad que quieres otorgar a tu empresa, mientras que el tono son las diferentes aplicaciones que usas para conseguirlo.

En primer lugar, debes definir tu mensaje, aquello que te hace único, los valores de tu empresa y cómo quieres que tus clientes te definan. Para ello, intenta resumir todo eso en tres o cuatro adjetivos principales, pero sin caer en los tópicos. Identifica lo que te hace único y lo que realmente eres y cómo quieres ser percibido por los demás.

También deberás tener en cuenta quién es tu cliente, qué piensa, qué problemas tiene, cómo tú puedes ayudarle.

Por ejemplo, si tu público son jóvenes y quieres dirigirte a ellos a través de redes sociales, no puedes usar un tono formal. Ten en cuenta siempre, que la gente entra a las redes sociales para entretenerse durante su tiempo libre. Normalmente no buscan información seria, si no ocio.

En relación a estos dos puntos anteriores deberás elegir el tono de tus comunicaciones. Debe ser un tono claro y reconocible en cualquier situación comunicativa, ya que esto aportará credibilidad a tu marca. Es decir, no puedes utilizar un tono desenfadado en tus redes sociales y página web y luego tener un blog en el que publicas estudios académicos formales.

4. Construye una reputación online

El mundo 2.0 y posteriormente el 3.0 ha acabado con los mensajes unidireccionales, por lo que la reputación online de tu empresa ya no se basa solo en lo que tú transmitas; si no en lo que los demás piensan sobre ti. Podríamos definir la reputación online como lo que tú dices sobre tu empresa unido a lo que los demás piensan sobre ella.

A la hora de definir la identidad de tu empresa, deberás tener en cuenta que todo lo que hagas en Internet tiene repercusión sobre tu reputación online: redes sociales, blogs, comunicados de prensa… Tanto si es en el plano profesional, como el personal, cada cosa que hagas en Internet suma o resta para tu reputación online.

Habla con tus clientes y hazlos sentirse parte de una comunidad. Si su experiencia es satisfactoria es mucho más fácil que recomienden tus productos y servicios, tanto a sus conocidos como en redes sociales. Habla también con la prensa y blogs relevantes, no solo para incluirlos en tu estrategia SEO; si no para que te conozcan y puedas aparecer en las informaciones que consultan tus potenciales clientes.

Sé transparente

La honestidad es una de las cualidades más respetadas por los consumidores. Tienen la posibilidad de elegir entre una gran cantidad de marcas y si perciben en la tuya transparencia generarás confianza para que te elijan antes que a la competencia. Trata de construir una conexión entre tu marca y el consumidor, para que la próxima vez que tengan que adquirir un producto no se planteen otras opciones.

Monitoriza lo que dicen sobre ti

Requiere mucho tiempo y esfuerzo crear una reputación online sólida y ésta puede venirse abajo en muy poco tiempo con comentarios negativos sobre tu empresa. Por eso es muy importante estar atento a lo que se dice de ti en redes sociales, blogs, foros… Cualquier comentario positivo o negativo tiene impacto en tu reputación.

Debes tomarte tu tiempo en monitorizar todo lo que se dice sobre ti, sobre todo en las redes sociales.

Acepta las críticas y responde educadamente

Frente a la crítica, reacciona rápidamente y con educación. Un estudio desarrollado por emarketer.com afirma que aproximadamente el 83% de los consumidores se ven influidos en sus decisiones de compra por los comentarios que leen en Internet sobre la marca o los productos. En el 80% de los casos los comentarios negativos cambiaron su decisión de compra.

Por lo tanto, haciendo caso omiso de las críticas estarás permitiendo que tus clientes puedan juzgar tus productos o servicios basándose únicamente en los comentarios negativos. Un punto fundamental a la hora de definir la identidad de tu empresa es prevenir la gestión de las posibles crisis de reputación online.

Espero que esta guía para definir la identidad de tu empresa te sea de ayuda.

Cómo definir la identidad de tu empresa

Definir la identidad de tu empresa (Parte II)

En este post continuaremos con la pequeña guía sobre cómo definir la identidad de tu empresa (pincha aquí para ver la parte I).

2. Humaniza tu marca

Crear vínculos para empatizar con tus clientes puede marcar la diferencia a la hora de que estos se decidan por tu empresa en lugar de por la competencia. Por eso, uno de los principales rasgos que deberás utilizar a la hora de definir la identidad de tu empresa es la humanidad.

Este punto es espacialmente importante en los medios sociales que utilizamos hoy en día. Una marca puede ser percibida de muchas maneras, pero las que más éxito tienen son aquellas que más se acercan a una relación familiar con el cliente.

Hoy en día, una empresa no puede esconderse detrás de su marca, su logo y su eslogan. Tiene que establecer una relación de comunicación fluida y confianza con sus clientes; tanto reales como potenciales.

Sé interactivo

Ahora ya no tienes que esconderte detrás de tu marca, debes abrirte a las redes sociales y a cualquier otro canal de comunicación para mantener el contacto con tus usuarios.

Debes ser una figura real, alguien con quien se pueda dialogar. Plantea preguntas y escucha las respuestas de tus seguidores. Responde a sus preguntas e intenta aceptar sus críticas siempre que sean constructivas.

Presenta a tu equipo

Los primeros representantes de tu empresa deben ser los miembros del equipo de trabajo e incluso tú mismo. No tengas miedo a poner cara y nombre a los que forman parte de tu equipo y a mostrar lo que ocurre dentro de la empresa: ¿quiénes sois? ¿cómo os divertís? ¿qué historias hay detrás?

Una empresa y por extensión su identidad es mucho más que los productos y servicios que vende. Está conformada por las historias de todos aquellos que la componen.

Evita hablar de tus productos

Normalmente a la gente no le gustan las personas que únicamente hablan de ellas mismas, pues exactamente lo mismo ocurre con las empresas. Por ello, no deberías centrar todos tus discursos en tus productos o servicios.

Dialoga sobre las tendencias de tu sector o del mercado en general, comparte aportaciones interesantes para tus seguidores, ayuda a resolver dudas… En definitiva, no seas el epicentro de todos tus mensajes y aporta valor a tu comunidad.

Haz que te recuerden

Encuentra al menos un rasgo característico de tu empresa que el público pueda recordar: logo, colores, eslogan, música, icono… Cualquiera de estas características es mucho más impactante para el consumidor que una explicación de cientos de palabras.

Presta atención a los pequeños detalles

Lo último para aprender cómo definir la identidad de tu empresa debes prestar atención a los pequeños detalles para evitar que algunos aspectos de tu identidad o diseño se contradigan; ya que esto hará que tu mensaje pierda fuerza y cohesión. Debes adaptar todos los aspectos de tu negocio al mensaje que has decido transmitir.

¿Qué te ha parecido esta segunda parte de la guía sobre cómo definir la identidad de tu empresa?